Por Jonatan Andreani, director de Radio Rivadavia AM 630
Como director de la radio, siento una alegría enorme. No solamente por recibir una de las distinciones más importantes de nuestra industria, sino porque este premio reconoce el trabajo de un equipo extraordinario que todos los días pone lo mejor de sí para mantener informada a nuestra audiencia.
Hablar del Rotativo del Aire es hablar de la historia de la radio argentina. Es hablar de generaciones que crecieron escuchando sus noticias, de una marca que atravesó distintas épocas y que sigue vigente, con la misma esencia de siempre: informar con seriedad, rapidez y credibilidad.
Y detrás de cada noticia, de cada boletín y de cada salida al aire hay muchísima gente trabajando. Por eso quiero agradecer especialmente a nuestros locutores, productores, editores, redactores, periodistas, movileros, operadores y técnicos. A todos los que están frente al micrófono y también a quienes trabajan detrás de escena. Este Martín Fierro es de cada uno de ellos.
Quiero agradecer también a Marcelo Figoli, Christian Werle, Julián Etcheverría y Jorge García, por el acompañamiento, la confianza y por ser parte de este proyecto que todos los días busca hacer una radio mejor.
En lo personal, me genera una satisfacción enorme poder conducir un equipo que entiende lo que significa Radio Rivadavia, que respeta su historia y que trabaja para seguir construyendo su futuro.
La radio tiene algo maravilloso: esa cercanía única con la gente. Y el Rotativo del Aire representa justamente eso, estar ahí, acompañando, contando lo que pasa, siendo parte de la vida cotidiana de los argentinos.
Este Martín Fierro es un premio al trabajo en equipo, a la pasión por la radio y al compromiso con el periodismo.
Nos pone muy felices, nos llena de orgullo y, sobre todo, nos da todavía más ganas de seguir creciendo.
Porque los nombres y las épocas pueden cambiar, pero hay algo que permanece intacto: el Rotativo del Aire es parte de la historia grande de la radio argentina. Y tenemos el enorme orgullo de seguir escribiéndola.






